Isabel Robles Sánchez diversificó su actividad ganadera con la siembra de tilapia y proyecta aumentar su producción para atender la demanda durante la Cuaresma.
Guamúchil, Sinaloa (Paher Portal).- Lo que comenzó como una idea inspirada por videos en redes sociales, hoy se ha convertido en un proyecto productivo con resultados alentadores para el productor Isabel Robles Sánchez, quien decidió incursionar en la acuacultura mediante la siembra de tilapia como una alternativa para diversificar sus actividades y fortalecer su economía.
Aunque durante años su principal actividad ha sido la ganadería bovina, hace aproximadamente un año optó por emprender un nuevo reto al construir un estanque y comenzar la producción de tilapia.
“Yo me dedico más al ganado bovino, pero de repente se me vino esta idea. Miraba videos en Facebook y me animé a intentarlo”, compartió.
El proyecto inició el 18 de octubre del año pasado con la siembra de 11 mil alevines en un estanque especialmente acondicionado para su desarrollo. Aunque reconoció que la cantidad fue elevada para las dimensiones del depósito, aseguró que los resultados han sido satisfactorios.
Robles Sánchez explicó que la tilapia alcanza un tamaño comercial en un periodo de entre seis y siete meses, aunque durante el invierno el crecimiento disminuye debido a las bajas temperaturas del agua.
“Empecé a vender desde marzo y más fuerte después de Semana Santa. Ya se llevaron cerca de una tonelada y en estos días se llevarán lo que queda”, comentó.
El productor señaló que la demanda del pescado aumenta considerablemente durante la temporada de Cuaresma, por lo que ya contempla realizar una nueva siembra entre finales de agosto y principios de septiembre, con el objetivo de que los peces alcancen un peso aproximado de medio kilogramo para esa época del próximo año.
Para mantener las condiciones adecuadas del cultivo, utiliza agua proveniente de una noria y realiza recambios constantes mediante un sistema de bombeo alimentado con energía solar. Además, cuenta con equipos de oxigenación que operan principalmente durante la noche para garantizar el bienestar de los peces.
“Los peces necesitan mucho oxígeno. Cuando les falta, salen a la superficie buscando aire. Por eso en las noches mantengo prendidos los aireadores”, explicó.
El estanque, de aproximadamente 15 metros de ancho por 40 metros de largo y cerca de dos metros de profundidad, tiene capacidad para producir hasta cuatro toneladas de tilapia por ciclo, siempre que se mantengan condiciones óptimas de manejo y calidad del agua.
Aunque reconoció que el primer año representó un importante reto debido a las inversiones en infraestructura, sistemas de bombeo, oxigenación y equipamiento, además de las dificultades iniciales para comercializar el producto, afirmó que el proyecto ha demostrado ser rentable.
“Al principio batallé con los compradores mayoristas, pero poco a poco me he ido conectando con ellos. Fue un año de aprendizaje porque tuve que invertir bastante, pero sí veo que es una actividad que puede dejar buenos resultados”, expresó.
La experiencia de Isabel Robles Sánchez refleja el potencial de la acuacultura como una opción viable para los productores de la región del Évora, al ofrecer una alternativa para diversificar la producción, aprovechar los recursos disponibles y responder a la creciente demanda de alimentos de alto valor nutricional como la tilapia.



